Noticias de literatura

Noticias de literatura Autores Noticias de literatura
Jose Luis Cuevas: El adios a una epocaNoticias de literatura
Por: Marco Antonio Campos


La explicacion del Genesis Un unico Dios La historia del pueblo judío. El motivo de ser del pueblo elegido.
La tarea trascendental del pueblo elegido. Las políticas de la Iglesia Católica. El fin del politeísmo.
El hilo conductor jamás revelado de uno de los libros más leídos y tal vez  menos comprendidos:
La Biblia.
BAJE EL LIBRO SIN COSTO
Más de 300.000 libros descargados


1/8/2017 |

a Mariana, Ximena y María José

Conocí a José Luis Cuevas en mayo o junio de 1981 en casa del poeta Jorge Ruiz Dueñas. Jorge, quien era muy amigo de Cuevas desde los años sesenta, nos invitó a un grupo de escritores de la generación porque Cuevas quería conocer a nuevos escritores. Acompañaban a José Luis, su esposa Bertha y su hija Mariana, quien parecía bellamente salida del cuadro de "La joven del arete" de Vermeer.
Escribí en julio de aquel 1981 una nota en Proceso acerca de un libro con cartas de Cuevas a José María Tasende y poemas que habían escrito sobre sus dibujos y pinturas poetas de diversas nacionalidades: desde Octavio Paz, Eduardo Lizalde y José Carlos Becerra hasta Claude Esteban y Fernando Ferreira de Loanda. A los poemas los acompañaban dibujos de él: como en toda su obra Cuevas rompía la geometría para crear una propia geometría. Un añadido: los amigos de José Luis en mucho mayor medida fueron escritores y poetas, y no pintores.
En febrero de 1984 Armando Ponce y yo, para Cultura de Proceso, le hicimos una entrevista que buscó ser un autorretrato verbal de sus 50 años. Él mismo nos contestó que las dos obsesiones en su arte fueron el autorretrato y la mujer. A cada uno nos regaló y dedicó un melancólico autorretrato donde señalaba la fecha de la edad que empezaba a tocar la noche.
Fue uno de mis grandes amigos, un amigo excepcionalmente generoso, y aun en broma, nos llamábamos hermanos en Piscis (ambos éramos de fines de febrero: yo del 23, él del 26). El gran tema de José Luis en las conversaciones eran las mujeres y no he conocido a nadie tan hábil como él para seducirlas. Era un gusto ir a su casa a comidas, cenas, fiestas y reuniones por los grandes artistas y las mujeres bellas que invitaba. Bertha, su magnífica primera esposa, era una anfitriona inigualable para todos los convidados. Cuevas conoció miles de gentes, pero sus amigos, como pasa en estos casos, eran unos cuantos. Siempre tuvo abierta las puertas de su casa para estimular y apoyar a los jóvenes pintores.
Desde muy joven Cuevas se preparó para la fama y supo llevarla mejor que nadie. Vivían y convivían naturalmente en él el hombre público y el hombre privado. Aun los pequeños detalles de la fama le divertían o preocupaban. Una vez, hacia la Navidad de 1984, los amigos lo encontramos afligido en el jardín. Le preguntamos por qué. "Hace como dos semanas que no me entrevistan".
Otra vez, estábamos en Tlaquepaque, Jalisco, en abril de 1985 (hay una foto que circula en Internet) Bonifaz Nuño, Cuevas, Juan Bañuelos, René Avilés Fabila, Carlos Montemayor y yo. Íbamos a un homenaje a Bonifaz y a la presentación de un libro de poemas mío (Monólogos) con dibujos de él. Cuevas se levantó de la mesa y se puso a caminar. Al regreso, comentó satisfecho: "Me saludaron tres personas. Estaba inquieto porque en toda la mañana no me había reconocido nadie".
Si en público el ego de José Luis se engrandecía (la gente no se daba cuenta que en eso había algo o mucho de teatral), a petit comité era muy respetuoso del interlocutor, e incluso, aunque no se crea, podía parecer reservado o tímido. Sin embargo, si llegaba un periodista o un fotógrafo, o si daba una conferencia, o participaba en una mesa redonda, o lo entrevistaban en la televisión, se transformaba de inmediato, y el mundo parecía hecho para él. Fue una persona que se inventaba prodigiosamente en muchos personajes.
Era amenísimo en la conversación y tenía un sentido del humor excepcional. A sus enemigos solía acuñarles frases de demolición. Contaba historias divertidísimas, donde no excluía la fabulación, y hacía extraordinarias imitaciones, incluyendo la de grandes amigos, entre las que sobresalían las de Fernando Benítez y Carlos Fuentes.
Cuando en el segundo lustro de la década de los ochenta empezó a escribir sus Cuevarios en el suplemento del Búho, que dirigía René Avilés Fabila, los artículos versaban sobre cuestiones relacionadas con museos y arte. Estaban mal desarrollados y eran aburridos. Con la confianza de la amistad, le insistimos que por qué no escribía las historias tan amenas que contaba en la vida diaria. Empezó a hacerlo y el círculo de amigos y numerosos lectores empezamos a asombrarnos de su talento. Al principio me permitía hacerle una serie de observaciones sobre defectos en los artículos: fallas en la sintaxis, rimas interiores, repeticiones fallidas de palabras, que no explicara del todo el asunto… Aprendía muy rápido. Cada domingo su relato o artículo era mejor. Por supuesto el tema central eran los relatos eróticos. Una vez me telefoneó Raquel Tibol y me dijo: "Dígale a su amigo Cuevas que no le creo nada de lo que dice". Le repuse: "Mire, Raquel, no hay mentiras, sino trasposiciones. Las anécdotas y las situaciones son reales, pero se trata de mujeres a las que José Luis transforma y coloca, según el caso, en El Salvador, Argentina o México". Eran muy divertidos los piques y pullas, las rupturas y reconciliaciones de Cuevas y la recordada Raquel Tibol. Era un cariño-odio en el que se imponía el cariño.
Los dos primeros libros con estos relatos de aquellos años, con la venia de José Luis, los seleccioné y los publicó Fernando Tola en la editorial Premià: Historias del viajero (1987), del que también escribí el prólogo, e Historias para una exposición (1988). Cuando publicó el vastísimo Gato Macho en 1994 en el FCE nos lo dedicó a Edmundo Valadés y a mí. A don Edmundo, porque le entusiasmaban los relatos eróticos, y se lo decía admirativamente a José Luis; a mí tal vez por haberle dado algo del impulso literario inicial. En aquel entonces Don Edmundo, Monterroso y yo comentábamos que José Luis escribía mejor o mucho mejor que un buen número de nuestros narradores reconocidos. No dejo de sonreír cuando oigo la leyenda que a Cuevas le escribían sus relatos. Falso. Tenía un talento nato para la narrativa oral y escrita. Lástima que en los años finales, en páginas de El Universal, escribiera a cuatro manos unas cursilerías irremisibles, de: "mejor nos vemos a la próxima".
Heredero de Posada y José Clemente Orozco, Dios o los hados le dieron el toque del genio como dibujante. Una vez, en 1991, en Viena, comparándolo con un alma gemela, el pintor austriaco Egon Schiele, escribí: "Hay asombrosas coincidencias entre ambos: el erotismo y la muerte uniéndose en el filo del grito, el egocentrismo casi absoluto que se manifiesta en las innumerables máscaras y caras del artista, el paso lento y angustioso en los bordes circulares del pozo de la locura, pero todo contrastado con una raíz infantil que no niega la inocencia y le da un fondo de ternura a una obra y a un mundo que se revelan a su imagen y semejanza. Las líneas de los dibujos y las pinturas de ambos, dejan al espectador ver, o mejor, entrever las llagas del alma y las grietas del cerebro".
El gran amigo se ha ido. Quisiera, como tantos que lo trataron y admiraron, que su espléndida obra, en el futuro próximo y en el futuro lejano, tenga un manejo hábil y correcto a la altura del gran artista que fue. No es demasiado pedir.
Con la muerte de Cuevas termina una época del arte mexicano. Un artista y una figura pública irrepetibles.



Última actualización 13/12/2017 03:21:36 p.m.Noticias de literatura

Noticias de literatura
<h1>Diseño de sitios web</h1>
<h1>Diseño de sitios web</h1>
<h1>Diseño de sitios web</h1>
<h1>Taller literario</h1>

muebles de cocina
Armarios y archivos
Motores para refrigeracion
sacrificar gato
Articulos de seguridad industrial
un unico dios
iluminacion exterior
iluminacion estilo vintage
abogados jubilaciones reajustes
colchones
Productos de goma
muebles de dormitorios
historia del pueblo elegido
servicios industriales
el genesis y el big bang
fletes en CABA
tratamientos con dietas
lavado de motores
Sitios web para pymes
Empresa constructora
reactores industriales
uniformes escolares
Matriceria en epoxi
Lodge de selva
abogados de sociedades
ventiladores de techo
fotos digitales precios
venta de cesped
sistemas de puesta a tierra
el genesis y la creacion del mundo

© Copyright 1999-2015 Paginadigital ®. - Hecho el depósito que marca la Ley 11723 - Derechos reservados
Pon a paginadigital en tu sitio Sugiere esta página a un amigo Responsabilidad
Tel: 54-11-4765-9390 info@paginadigital.com.ar Ayuda

Web diseñado y producido por paginadigital®, Copyright 1999 - 2015, todos los derechos reservados. Los nombres e íconos de: paginadigital, Kids, art, pinturas, grabados, dibujos, objetos.  | Términos y condiciones